20 ago. 2012

Brutal Assault

Son las 12 y yo estoy en un bar de tapas de Granada. Llega la hora de partir rumbo a la estación de autobuses. Me esperan nada más y nada menos que 17 horas de viaje para llegar a mi destino, aunque la verdad es que ni siquiera me había planteado que iban a ser tantísimas horas.

Primero cinco horas a Madrid en un tortuoso autobus que no me permitió ni dar una mísera cabezada. Después dos horas esperando a embarcar, montamos en el primer avión con destino a Zürich, a donde llegaríamos ajustadísimos de tiempo. Luego una espera de 15 minutos escasos antes de montarnos en el segundo avión, el cual nos dejaría en el aeropuerto de Praga. Pero no termina la cosa ahí. Una vez en Praga tuvimos que esperar 45 minutos al microbus que nos llevaría hasta Jaromer, a 130 km de Praga.

Como podéis imaginar, cuando llegué al festival estaba ya como para volverme... aunque luego me di cuenta de dónde estaba y de lo que iba a ver en cuestión de horas y se me pasó el cansancio, para que negarlo.

La organización del festival, en lo que a las taquillas se refería, dejaba mucho que desear: las colas eran de más de 5 horas... pobre de ti como no hubieses reservado la entrada. Hubo gente que se perdió a Alcest (último grupo del día) por estar esperando en la cola para sacarse la entrada. Espero que al menos no les cobrasen ese día... o algo.


Hay que destacar que la zona, en un antiguo fuerte militar, es según mi criterio uno de los mejores escenarios posibles para un festival de metal. La zona de acampada estaba en mitad del bosque y teníamos varios ríos cerca por si en algún momento te daba calor... nah, dudo que nadie se metiese en esos ríos, no hacía calor para nada.

Tras instalarnos en nuestro cuadrante (El 4-F) llegó el momento de ir a "golismear" como dicen por aquí. La zona de acampada se encontraba rodeada por arboles. Las duchas se encontraban en el lado izquierdo y la única pega que le encontrábamos era que para acceder a la zona de conciertos desde ahí tenías que subir una señora cuesta... que de hecho por la noche se empapaba del rocío y resbalaba bastante. Si le sumamos esto a que no había nada de luz por esa zona tenemos un combo mortal y muy peligroso.

El primer grupo al que me interesé por ver fueron los Anaal Nathrakh, a los cuales había escuchado y me resultaba muy interesante su mezcla entre grindcore y voces limpias. La verdad es que no defraudaron a nadie, con un cantante cojo dándolo todo a pesar de sus múltiples muestras del dolor. Tras estos vinieron los Root, para mi sorpresa, puesto que yo esperaba a Alcest. No sonaban del todo mal aunque sus letras me parecían de vez en cuando repetitivas y la edad se nota, quieras que no. Por último, para cerrar el día, los franceses Alcest dieron una demostración de que no todo el metal tiene que ser guturales y doble bombo.

Comenzaba el segundo día de festival temprano (a las 9:30 de la mañana ya estabamos en pie) con la desagradable sorpresa de que en las duchas no había agua caliente (Cosa que se solucionó al siguiente día)... y además había una cola tremenda. La verdad es que si el festival hubiese sido aquí en España casi hasta habría agradecido que el agua estuviese tan fría pero el clima que hacía allí no era el adecuado para ducharse a esa temperatura.

Me perdí a los Trollech por estar esperando para la ducha... si es que la pulcritud no está hecha para los heavys de verdad. Hasta que no iban a tocar los Toxic Holocaust no conseguí estar listo del todo. Estos dieron uno de los conciertos más cortos del festival y también uno de los más intensos, con mucho pogo y crowdsurfing incluidos. Arkona dieron un espectáculo y su cantante demostró que no le falta para nada energía. Más tarde Lock Up deleitaron a los asistentes con un directo en el que el talento se respiraba por los cuatro costados. Ese día también vi a Krisiun, Minsitry, Dimmu Borgir y Nile, de los cuales tengo hasta una púa.



Pero el festival acababa de empezar, el viernes venía a ser el día más burro, llegando a empalmar hasta 7 u 8 grupos perfectamente (Yo 7, parte de Machine Head no la vi del cansancio que ya arrastraba). Este día destacaron las actuaciones de Warbringer, Insomnium, Suicidal Angels (Gran descubrimiento), Municipal Waste y, sobre todo, mis esperados Amon Amarth. Fue un día muy intenso en el que casi no nos quedaba tiempo ni para ir a comer.

Una cosa que me llamó mucho la atención fue que la organización había preparado un servicio de carga de móviles gratuito para todos los que íbamos con la pulsera del camping VIP y pagado para los que no. Vino muy bien puesto que al terminar este día el móvil ya no daba para más y ahí que se quedó unas cuantas horas para que se llenase de energía.

El último día del festival fue el más tranquilo de todos. Muchos grupos los vimos desde la colina que había en la parte más alejada de los escenarios, el lugar perfecto para esos conciertos que tienes ganas de ver tranquilamente sin que tu espalda y/o piernas se quejen.

De este último día destacaron los que para mi fueron los claros ganadores del festival en lo que a tralla se refiere: At The Gates. No eran un grupo al que le hubiese prestado demasiada atención pero dieron un concierto que más les gustaría a muchísimos poder igualar.

Aun así, Be' Lakor, Aborted y Sólstafir dieron grandes espectáculos también.  Sólo se me clavaron dos espinitas, la primera de ellas fue que Finntroll no tocaron su mítica canción Trollhammaren (Por alguna razón que no llego a comprender) y la segunda fue que debido a que Sodom fueron aplazados me los perdí... pero bueno, el año que viene me espero quitar estas dos espinas.

También hay que destacar los precios del festival y la gran oferta de todo que había. Es uno de los festivales con más diversidad de puestos de comida, según he escuchado y en cuanto a bebida... por poco más de 1€ (30 Coronas checas) tenías medio litro de cerveza Budweiser, muy buena oiga.

En definitiva, el festival ha sido una experiencia que espero poder volver a repetir el año que viene. Se me ha hecho corto y ha tenido sus fallos (Las duchas frías con ese clima no vienen nada bien) pero si comparamos este festival con un festival español... no hay color.

Espero que os haya parecido interesante mi historia de como viví el Brutal Assault y desde aquí os animo a que vayáis el año que viene... donde, si se curran un poco el cartel, estaré yo también repitiendo. O eso espero.

PD.: Sé que las crónicas no son lo mío pero creo que un festival como el que he vivido se merece una, espero no haberos aburrido mucho y si es así... pues haber dejado de leer, motherfuckers!

1 comentario:

delageto23 dijo...

Me llamo rafa y descubri tu blog por casualidad, buscando cronicas del brutal Assault.
La verdad muy interesante.
Queria hacerte unas preguntas sobre el festival
Ya que estaria interesado en ir este año.
Tu que as hecho, el viaje organizado o por tu cuenta, con reserva de entrada
Es por el tema de la entrada ya que en la pagina web recomiendadn reservarla hantes y como
tu dices hay colas y pobre de no tenerla reservada.
Me interesaria si tu la reservastes y si tuvistes algun problema.
A si te desplazastes en avion, que llevastes la tienda de campaña?
Y nada preguntarte si en el recinto estaba muy lleno y te sentistes agobiado en algun momento
Bueno esto mas o menos es todo, espero tus respuestas si puedes.
Gracias de antemano, un abrazo